La siembra de lechuga directamente en el suelo es una tarea relativamente sencilla. En España, las comunidades autonómicas con mayor producción de este alimento son Murcia, Andalucía, Alicante y Valencia, gracias al buen clima mediterráneo. Hoy te contamos los tres aspectos esenciales que debes de tener en cuenta para sembrar lechugas y tener éxito en la cosecha.
1. Prepara bien el suelo
Si ya has elegido el tipo de lechuga (romana, iceberg, de hoja suelta, butterhead, entre otras), prepara el suelo para la siembra. ¿Cómo?
- Airea (labra) el suelo unos 20 o 25 cm de profundidad.
- Añade materia orgánica para que mejorar la estructura del suelo y la disponibilidad de nutrientes.
- Nivela bien el suelo. Con el cultivo de lechuga es importante que el suelo permanezca húmedo, pero sin encharcamiento.
- Revisa el pH. Lo ideal sería tenerlo entre 6 y 7.
2. Elige la distancia de siembra de lechuga adecuada
- Siembra los cepellones a una profundidad de 0,5 cm.
- Para variedades de hoja suelta deja 15-20 cm entre plantas. Para variedades de cabeza deja 25-30 cm.
- Mantén 30-40 cm de distancia entre filas para facilitar el acceso y el mantenimiento.
Riega después de la siembra. En este cultivo, lo ideal es utilizar riego por goteo.
3. Escoge la mejor fecha de siembra de lechuga
La lechuga tiene mejores rendimientos en climas frescos, idealmente entre 14°C y 20°C, por lo que será mejor plantar en primavera o en otoño. Las altas temperaturas pueden provocar floraciones tempranas.
En climas cálidos o durante primavera, verano, recomendamos cultivar en sombra parcial; aunque no olvides que el cultivo necesita de luz solar directa durante al menos 6 horas al día.
Si quieres más información sobre la siembra de lechuga o su nutrición, ¡cuenta con nosotros!
